miércoles, 13 de enero de 2016

Platón, La República (ca. 360 a.C.)

En esta lectura involucra pocos personajes, donde se trata de un diálogo entre el filósofo Sócrates (Quién era de Atenas y maestro del mismo Platón) y otros personajes que allí menciona, que más que nada estos personajes eran los oyentes de las palabras sabías de Sócrates y de las cosas que mencionaremos a continuación.

Una de las principales cosas que menciona mucho Sócrates es la forma en la que piensan, actúan y deben de tener las personas que se hacen llamar “Filósofos” y que estos mismos podrían ser los que gobernaran las ciudades por sus grandes cualidades o que también podrían ser los más perfectos guardianes. Mencionando que son filósofos solo aquellos que pueden alcanzar lo que siempre se mantiene igual a sí mismo. Existen muchas personas que están ciegos (privados de conocimiento) donde no tienen en claro algún modelo o forma de ser de manera segura, y que no puede existir una persona que sea filoso y al mismo tiempo piense que ama la falsedad ya que como sabemos un filósofo es amante solo de la verdad, de la verdad sobre total sobre las cosas y la sabiduría, pero estas dos diferentes tipos de personas no se escapan de ser débiles al momento de querer saber más y de sus deseos más fuertes, sin embargo ante esto habrá que distinguir que para considerarse un filósofo según Sócrates no tiene que existir la cobardía y ser viles, ya que una vez que te entregas a la filosofía no la puedes dejar después, por su gran importancia e interés.

Ante todas las explicaciones y cuestionamientos, da muchos ejemplos para que su oyente pueda entenderlos de manera que esto hace que le surjan dudas constantemente y querer escuchar más de este filósofo, otra cosa que menciona es que un filósofo no se anda presumiendo así mismo, ni intentan persuadir a las demás personas o ciudades.

Otro tema principal e interesante que toma son los gobiernos, ya que también piensa en ellos y está en busca de un gobierno digno y merecedor donde opina que no queda excluido un filósofo que pueda hacerlo. Ya que si no se encuentra un sistema político conveniente; en un régimen adecuado se hará más grande y, al salvarse él, salvará a la comunidad, y con esto se queja Sócrates que no existe un gobierno que convenga a las naturalezas filosóficas y por esto se tuercen y alteran. De manera que también menciona que algo que lo impide es la falta de poder no de voluntad. Afirma que debe existir una autoridad en el Estado y un Legislador que establezca leyes, como lo hay en la actualidad.

Cuando habla de la verdad nos dice que tiene que ser siempre de un carácter sano y justo. Al igual que la naturaleza filosófica de las cosas, diciéndonos que si se obtiene con una educación adecuada podría tener un gran desarrollo sino todo lo contrario. Y cuando alguien se siente muy alto o rico en persona por todo lo que posee, al momento de decirle que no tiene que sentirse así por todo lo que tiene, lo puede poner a pensar.

También menciona que los sofistas, considerados competidores fueron los que definieron la “ciencia”. Pero que las opiniones sin conocimiento son todas defectuosas. Donde todas las cosas tienen que estar iluminadas por la verdad y el ser para demostrar la inteligencia ya que es una persona que conoce y comprende, no viviendo en penumbras como en el famoso mito de la “Caverna de Platón”.


Una frase que me gustó mucho y con la que me gustaría finalizar es la siguiente: “Aquel cuyo espíritu está ocupado con el verdadero ser no le queda tiempo para bajar su mirada hacia las acciones de los hombres ni para ponerse, lleno de envidia y malquerencia, a luchar con ellos”.

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